El nuevo héroe de acción.


Looking Closer:
1: El enemigo ausente.
2: Anthony Mackie es quien debe liderar al rebelde del grupo.
3: Jeremy Renner sí obtuvo la nominación al Oscar.
4: Explosión furiosa.
5: Acción y más acción.
6: Otro planeta.






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Título en Argentina: Vivir al límite
Título original: The hurt locker
Año: 2008
Dirección: Kathryn Bigelow.
Guión: Mark Boal.
Montaje: Chris Innis y Bob Murawski.
Música: Marco Beltrami y Buck Sanders.
Fotografía: Barry Ackroyd.
Calificaciones:
Rottentomatoes: 97%
Conelojodorado (Pablo Planovsky): 9/10
Cinesargentinos (Hugo Zapata): A
Clarín (Pablo Scholz): 5/5
La Nación (Diego Battle): 5/5
El Exprimidor (Sebastián Tabany): 4/5
Crítica (Leonardo D'Espósito): 9/10
Otros Cines (Diego Battle): 4.5/5
Página/12 (Luciano Monteagudo): 7/10
Algunos intérpretes/personajes:
Jeremy Renner / William James
Anthony Mackie / JT. Sanborn
Brian Geraghty / Owen Elridge
Guy Pearce / Matt Thompson
Ralph Fiennes / Líder del Equipo contratista
Trailer:

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La cámara de Kathryn Bigelow no deja de moverse. No es que la directora de Punto límite no sepa que así nunca puede construir suspenso o empatía con los personajes. Como la buena escuela de Paul Greengrass, el movimiento pseudo-documental agota físicamente (sí, leyeron bien) al espectador. Y sabe cuando parar, aminorar el ritmo y crear suspenso. Es algo elemental si estamos hablando de una película dividida en secuencias de acción que involucran (en su mayoría) a un grupo que desactiva bombas en Irak.
Lejos de abordar la guerra en Irak desde una visión más política, Katrhyn Bigelow ofrece una excelente película de acción antes que un panfleto pro o anti-guerra. Eso no quiere decir que de diversas interpretaciones (como la que aquí se puede leer) refuten cualquier especulación política o ideológica (¡¿que sería si no tuviera carga ideológica?!).
El protagonista es William James (atención a este nombre: Jeremy Renner) un soldado que desactiva alguna de las más complicadas bombas en Irak. Es un sujeto temerario. Es la afirmación de la frase con que inicia la película "La guerra es una droga", del periodista norteamericano (corresponsal de guerra) que también es el guionista, Mark Boal. Will ve una bomba, y encuentra un desafío. Cada vez que debe desactivar una, se juega la vida. Y la de sus compañeros. Pero poco parece importarle. Que el hombre es eficaz, no hay dudas (desactivó casi 300). Su ingenio, su hábilidad para pensar como su enemigo lo hace un soldado ejemplar. Sin dudas, con más tipos como este, EEUU ganaría la guerra. El problema es, desde luego, que la adicción a la adrenalina lo hace un peligro para sus propios compañeros. Es por lejos, uno de los personajes más interesantes, duros y complejos (hay un flashback en la película, que agrega todavía más matices) que haya visto el cine bélico. Es también uno de los más originales.
A Will no lo motiva la venganza, el honor a su patria, o la defensa de su familia y nación. Sólo le interesa encontrar un nuevo y letal desafío. No puede estar quieto. Guarda una caja con distintos detonadores. Son las cosas que pudieron haberlo matado. Entre ellos está su anillo de bodas. Will es humano. Establece relaciones con otros (un chico iraquí llamado Beckham, por ejemplo), pero su actitud es tan extrema, que sólo consigue choques con el sargento Sanborn (una espectacular interpretación de Anthony Mackie, que merecía una nominación al Oscar). Este es un buen tipo, con intenciones nobles. Pero no soporta a William, y tampoco, sospechamos, soporta la guerra. Aún siendo un tipo duro, sabemos que preferiría estar en cualquier otro lugar menos ahí, en Bagdad, protegiendo a un psicópata que pone en riesgo su vida.
Howard Hawks decía que una buena película tiene 3 o 4 escenas buenas y ninguna mala. Con Vivir al límite cuento más de 3 o 4. Una involucra una de las explosiones más memorables del cine. Otra, el lazo de vida y muerte que une a Sanborn/James (y una de las más tensas de la película). El traje de protección que parece salido de un viaje a la luna (de hecho, la primer secuencia sugiere que estos muchachos no están en la Tierra). Podría seguir (la secuencia donde no se puede quitar la "suciedad" bajo la ducha) pero no quiero adelantar muchas cosas.
La cámara de Bigelow es una de las más virtuosas que se puede ver en cine desde Vuelo 93 o El ultimatúm Bourne, con el agregado que acá, la directora de K-19 aminora los ritmos cuando es debido para que nos compenetremos con los personajes. Así mismo, los puntos de vista no sólo significan estados de ánimo de los protagonistas, sino también la ubicación de los enemigos. Y ese es otro acierto: nunca hay un enemigo presente y claro en la película. Sí, sospechan de varias personas. Y la cámara revela posibles escondites, donde quizás, se esconda el arquitecto de las bombas. Pero nunca sabemos con certeza. Es una paranoia constante. La cámara se mueve. Parece un documental, pero no lo es. Nos agota, y cuando estalla una bomba, lejos de sacudirse aún más, se inmoviliza y un super slow-mo muestra todo el poder devastador de la explosión.
La fotografía, a cargo de Barry Ackroyd, es una de las más grandes justificaciones contra la piratería. Como debe ser. No sólo porque la mayoría de los encuadres (principalmente cuando la cámara está quieta) son poderosos (Will levantando las bombas escondidas) sino porque tiene una alta definición impresionante. El detalle del polvo que se levanta por las ondas expansivas es algo digno de ver en la pantalla grande (ni hablar del sonido). Además, pone en escena a otro protagonista. Uno que ya pasó por varios clásicos (Lawrence de Arabia, El bueno, el malo y el feo) y convierte a los hombres en Hombres. En leyendas. Es el calor, claro. Ya sea en el desierto de Arabia o en el de México (o en el de Irak, como es el caso), el calor toma un lugar importante en la historia. De nuevo, cito esa secuencia fundamental contra los francotiradores. Allí, en medio de la nada se forja el compañerismo.
Pensar que la justificación principal de Avatar es ir al cine porque en televisión pierde mucha potencia, y ver (y escuchar, sentir) cada momento de Vivir al límite (en cine, potenciado), una película independiente del 2008 no hace más que coronarla como la mejor candidata para el Oscar. Una película arriesgada, inteligente, técnicamente impecable (atención a la metatextualidad de la soberbia banda sonora que evoca una de las mejores películas del 2007). Un triunfo para el cine. 

Desastre del desastre.


Looking Closer:
1: Nicole: tan carismática como un maniquí.
2: Penélope haciendo de Penélope.
3: ¡Qué vuelva Daniel Plainview!
4: Seguro ellos se diviertieron más haciendo la película...
5: Saraghina. Ah, ¿era sobre 8 1/2?
6: Tanta banalidad...




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Título en Argentina: Nine: Una vida de pasión
Título original: Nine
Año: 2009
Dirección: Rob Marshall.
Guión: Anthony Minghella y Michael Tolkin.
Basado en el musical de: Maury Yeston, Arthur Kopit y Mario Fratti.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Música: Rolfe Kent.
Fotografía: Eric Steelberg.
Calificaciones:
Rottentomatoes: 37%
Conelojodorado (Pablo Planovsky): 4/10
Cinesargentinos (Sir Chandler): C
Clarín (Pablo Scholz): 4/5
La Nación (Fernando López): 2/5
El Exprimidor (Sebastián Tabany): n/d
Crítica (Leonardo D'Espósito): 1/10
Otros Cines (Diego Battle): 3/5
Página/12 (Diego Brodersen): 3/10
Algunos intérpretes/personajes:
Daniel Day-Lewis / Guido Contini
Marion Cotillard / Luisa Contini
Penélope Cruz / Carla
Nicole Kidman / Claudia
Judi Dench / Lili
Trailer:

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Borges, sobre Borges para millones: era una sarta de disparates. Me llevaron a un estudio, me hicieron sentar en un sillón y me anunciaron: "Ahora usted va a ver pasar sus fantasmas". Yo no tengo fantasmas, les dije. "Sí, sí —me insistieron— esos fantasmas que recurren en su obra". Y entonces me dijeron que había un señor disfrazado de bucanero, otro disfrazado de vikingo, otro disfrazado de compadrito y una mujer disfrazada de odalisca, que representaba el libro de Las Mil y Una Noches. Y esos... no sé... giraban... y yo tenía que mirarlos. "No ponga cara de asombro" me dijeron. " —dije yo— estoy efectivamente asombrado y me retiro inmediatamente. Qué tengo yo que ver con esta murga". Me levanté y me fui.
Citar a Borges para la crítica de esta bazofia "oscarizable" parace ser demasiado. Pero la verdad es que mientras veía Nine, una película basada en la obra homónima de Broadway ganadora del premio Tony que a su vez se basa en el clásico de Fellini, 8 1/2, no podía dejar de recordar al célebre escritor.
Todo lo que tenía de sutil la película de Fellini está exagerado aquí. O mejor dicho, banalizado. Desde el bloqueo creativo de Guido Contini (Daniel Day-Lewis, que para hacer su papel sólo tuvo que pensar en qué estaba trabajando), un director italiano cuya relación con las mujeres siempre fue significativa para su obra y su vida. En el enfoque del musical de Broadway/Marshall cada relación con una mujer adquiere aires solemnes insoportables.
En 8 1/2 hay una secuencia (memorable, como toda la película) donde Guido, en un sauna, "doma" a sus mujeres. Es cómica e ingeniosa. La música es importante (cómo olvidar los compaces de Saraghina en medio de la rebeldía...) es más: 8 1/2 es musical. Nine, en cambio, arranca con Kidman, Cruz, Hudson, Fergie, Dench, Cotillard y Sofia Loren mirando con cara de pavas (pero ojo, una mirada con reproche incluído) a Guido. La falta de imaginación a pleno. Es más, pareciera que la revolución estética del film de Fellini sólo incluye un par de anteojos y sacos (que, por las dudas, se encarga de repetir infinidad de veces una canción) y los sets a medio terminar. ¿Los sets? En Nine utilizan siempre el mismo pero con distinta iluminación.
Ok. La película está basada en la obra de Broadway más que en 8 1/2. No veo, entonces, por qué no puede tener canciones memorables. Para más datos: La canción más "pegadiza" es un injerto innecesario de los guionistas (entre ellos, el fallecido Anthony Minghella) sobre una periodista de Vogue (bueno, la película tiene tanta trascendencia como una tapa de revista de modas) que, claro, seduce a Guido, y repite "Cinema italiano" hasta que nos entre por los poros. Ah, y más vale que se acostumbren a la gracia de esta película (y a la sutileza), porque, como "il cavaliere" italiano, parece que si uno es italiano (y no tiene bigotes y no es Mario Bros) es un latin lover. Y sino, queda claro con la canción "Be italian" (otra de las "mejores": ¡qué nivel!) que se encarga de repetirlo, también, infinidad de veces. Hay, claro, panderetas. Y chicas que gritan "hey". Todo tan italiano como Aldo Raine hablando con Hans Landa en Bastardos sin gloria.
Y si hablamos de acentos, el efecto "teléfono" del tema "A call from the Vatican" que introduce el personaje de Carla (o Penélope Cruz) suena terriblemente a auto-tune. Y ya que está, Claudia Cardinalle era 100% más sexy que Penélope Cruz haciendo acento italiano en inglés.
Ah, en Nine son todos ganadores del Oscar (o nominados). Y la dirige Rob Marshall (director del musical que le ganó el Oscar a El pianista y Las dos torres, Chicago). Mientras que por el lado de los actores Marion Cotillard lleva la delantera, no sólo porque es hermosa, sino porque la cámara asesina de Marshall (se viene un milagro) captura su belleza y la vuelve el único personaje más o menos real. El resto está para ser un adorno más. Adornos que a decir verdad, uno no puede apreciar mucho. El montaje es rápido. Quiere seguir el ritmo de la música. Y así termina por: (1) agotar al espectador y (2) mutilar cualquier escenario/coreografía/detalle que se encuentre en pantalla. No importa dónde está la cámara. Importa que se mueve. Así como tampoco importa qué hacen los actores en pantalla. Importa que están. Así tenemos a una inexplicable Sofia Loren que parece moverse sólo con ayuda de otra persona delante (así lo demuestra cada vez que extiende los brazos como imitando a la criatura del Dr. Frankenstein).
Nine no tiene mucho cerebro. Aunque a fin de cuentas, tampoco le importe demasiado a su(s) realizador(es). Ahí lo que prima es la estética. Lástima que para apreciar la estética, también tiene que haber algo de contenido que nos haga querer ver toda la película. Es el travesti del 2009 en el cine.

Desventajas de vivir en la tierra.


Looking Closer:
1: La modernización.
2: Tal para cual.
3: Vera Farmiga como la seductora Alex.
4: Sin destino.
5: Viajes por el mundo sin moverse.
6: Clooney confirma que es un gran actor.








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Título en Argentina: Amor sin escalas
Título original: Up in the air
Año: 2009
Dirección: Jason Reitman.
Guión: Jason Reitman y Sheldon Turner.
Basado en la novela de: Walter Kim.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Música: Rolfe Kent.
Fotografía: Eric Steelberg.
Calificaciones:
Rottentomatoes: 90%
Conelojodorado (Pablo Planovsky): 9/10
Cinesargentinos (Sir Chandler): A-
Clarín (Pablo Scholz): 4/5
La Nación (Fernando López): 4/5
El Exprimidor (Sebastián Tabany): n/d
Crítica (Leonardo D'Espósito): 9/10
Otros Cines (Diego Battle): 4/5
Página/12 (Horacio Bernades): 7/10
Algunos intérpretes/personajes:
George Clooney / Ryan Bingham
Vera Farmiga / Alex Goran
Anna Kendrick / Natalie Keener
Jason Bateman / Craig Gregory
Amy Morton / Kara Bingham
Trailer:

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Amor sin escalas tiene muchas razones para convertirse en un futuro clásico. Es una comedia dramática que, por momentos, parece evocar la maestría de Billy Wilder. Es el trabajo más personal de Reitman (aunque tanta sofisticación, lamentablemente, le juegue en contra) y le da a George Clooney un papel para que se luzca como un cínico querible (y si antes nombraba a Billy Wilder, no estaría mal hacer el símil ahora con Cary Grant). Incluso, la película basada en la novela de Walter Kim explota distintos recursos para ser una bisagra de su época: Desde la (nueva) depresión económica hasta la falta de comunicación de la generación 2.0 (aunque esta generación ya tenga unos cuantos años encima). Y casi nunca se aleja del humor. 
Ryan Bingham es un viajero. Más que eso. Es un tipo que se la pasa viajando en avión porque su trabajo consiste en decirle a distintos empleados que ya no lo son más. Eso es, despedirlos en la cara. Él hombre es muy bueno en su trabajo. Es un tipo sin escrúpulos cuyo único objetivo es juntar millas áreas para que American Airlines le otorgue una credencial a la que sólo accedieron 6 personas en todo el mundo. Todo un objetivo.
Pero claro, Ryan no es un pibe y eso lo (re)siente con la llegada de Natalie Keener (un muy buen trabajo de Anne Kedrick), una ambiciosa jovencita cuyas ideas pondrán en riesgo el método de trabajo (y el trabajo en sí) del viejo lobo de mar (o debería decir, de aire). La modernización tecnológica contra el anticuado (pero eficaz y... ¡humano!) trabajo de Ryan. Una suerte de aventura quijotesca entre ambos.
Ella no sólo irá aprendiendo del frío, calculador y rápido despacho de Ryan, sino también de su modo de vida. El tipo se la pasa dando conferencias sobre cómo las relaciones afectan la vida que uno lleva (o que él lleva) y nos hacen más lentos, en definitiva, mantando la esencia de lo que él supone, es el ser humano. El diálogo sobre las mochilas y el "peso" que lleva cada uno en su vida, debería ser recordado como uno de los más memorables de esta década. Tal es la sintonía de Clooney con su personaje, que no importa si el diálogo es original o no. La convicción con la que el actor lo dice, va más allá: estamos frente a uno de esos discursos, que, con el paso de los años, será citado muchas veces.
No sólo porque la película abarca tantos temas "centrales" de este nuevo milenio (la crisis económica, la desconexión interpersonal en la era de las conexiones) sino también porque, como decía al princpio, mantiene en alto el estatus de George Clooney (un tipo que debería ser odioso, y acá lo es, pero también genera simpatía)  y Jason Reitman. El director de La joven vida de Juno y Gracias por fumar, ya empieza a dar signos de autor. No por el montaje rápido de pequeños detallles (recuerden qué bien dibujaba a la clase alta cuando la veíamos por primera vez en La joven vida...) que más bien serían marca registrada de Edgar Wright, sino por como trata los temas que abarca. Vayamos más allá de la banda sonora tan propia, ahora, de Reitman. O de los planos y la puesta en escena. Reitman es un gran, gran guionista. Principalmente, porque pocas veces nos damos cuenta del guión. Nos sentimos guiados por sus personajes (algunos dirán que son manipulaciones) y atrapados en sus historias. Los diálogos son punzantes y certeros. Estoy hablando de uno de los mejores escritores de diálogos moderos, junto con otro maestro como Quentin Tarantino.
Amor sin escalas tiene tantos momentos memorables. Y ahora no me refiero sobre temas que uno podría relacionar a una época determinada. Me refiero a momentos que involucran una cosmovisión optimista (optimista no es lo mismo que es incrédula). Nunca se siente una película que "habla sobre cosas importantes" y lo subraya, sino que intenta ser ligera, y, como su protagonista, simpática.
Decía al principio que Amor sin escalas nunca abandona la comedia. Es cierto, pero es un error pensar que es una comedia. Hay drama, más, quizás, que comedia. Hay que ser bastante duro para no conmoverse en una historia donde los personajes principales se ganan la vida despidiendo a otros (apariciones de J.K. Simmons y Zach Galifianakis, de ¿Qué pasó ayer?).
Es interesante notar como se cuela en Hollywood hoy en día el mensaje de estar en casa, y no andar dando vueltas por ahí. Otra genialidad del año 2009 así lo demostraba (hablo de una historia de una casa atada a globos). Acá hay un momento increíble, que dice mucho más Ryan que cualquiera de sus tantos diálogos. Lo vemos a él, sólo, mirando un mapa de una pareja que "viajó" por el resto del mundo.
Es bastante chocante el título que le pusieron en nuestro país (el marketing importa más que la esencia de la obra de arte) porque se trata más que de una simple comedia romántica. Es la película de la década de Jason Reitman, y una de las que más gente debería ir a ver. Es el regreso, triunfal, a las clásicas comedias dramáticas de Hollywood. Inteligentes, sofisticadas y provocadoras.

Las nomindas al Oscar 2010

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas acaba de anunciar su lista de pelìculas nominadas al Oscar.
Las dos con más nominaciones (9 cada una) son Vivir al límite y Avatar, seguidas por Bastardos sin gloria con 8, luego vienen Preciosa y Amor sin escalas con 6 cada una. Para finalizar con las más nominadas, Sector 9 y Up: Una aventura de altura, tienen 5 nominaciones cada una
El secreto de sus ojos finalmente quedó nominada. Tiene una competencia muy difícil: El listón blanco (de Michael Haneke) que además de la nominación por película extranjera, recibió una por Mejor fotografía.
Para destacar, me llama la atención que Penélope Cruz haya conseguido la nominación por Mejor actriz de reparto (¡que palanca tiene en Hollywood, por Dios!) y que haya 5 canciones nominadas aún con el reglamento "más exigente" (y si la idea era conseguir canciones "memorables" de las 5, si preguntara en un año si alguien se acuerda de alguna, ya sé la respuesta).

Mejor película:

- Vivir al límite
- Avatar
- Un sueño posible
- Sector 9
- Un hombre serio
- Amor sin escalas
- Preciosa
- Up: Una aventura de altura
- Bastardos sin gloria
- Enseñanza de vida

Mejor director:

- Katrhyn Bigelow (Vivir al límite)
- James Cameron (Avatar)
- Jason Reitman (Amor sin escalas)
- Lee Daniels (Preciosa)
- Quentin Tarantino (Bastardos sin gloria)

Mejor actor:

- Jeff Bridges (Loco corazón)
- George Clooney (Amor sin escalas)
- Colin Firth (Un hombre solo)
- Jeremy Reener (Vivir al límite)
- Morgan Freeman (Invictus)

Mejor actriz:

- Sandra Bullock (Un sueño posible)
- Helen Mirren (La última estación)
- Carey Mulligan (Enseñanza de vida)
- Gabourey Sidibe (Preciosa)
- Meryl Streep (Julie & Julia)

Mejor actor de reparto:

- Christoph Waltz (Bastardos sin gloria)
- Matt Damon (Invictus)
- Stanley Tucci (Desde mi cielo)
- Christopher Plummer (La última estación)
- Woody Harrelson (El mensajero)

Mejor guión original:

- Bastardos sin gloria
- El mensajero
- Vivir al límite
- Un hombre serio
- Up: Una aventura de altura

Mejor guión adaptado:

- Amor sin escalas
- Preciosa
- Enseñanza de vida
- Sector 9
In the loop

Mejor fotografía:

- El listón blanco
- Harry Potter y el misterio del príncipe
- Avatar
- Vivir al límite
- Bastardos sin gloria

Mejor montaje:

- Vivir al límite
- Bastardos sin gloria
- Preciosa
- Sector 9
- Avatar

Mejor dirección de arte:

- El imaginario mundo del Doctor Parnassus
- Nine: Una vida de pasión
- La joven Victoria
- Sherlock Holmes
- Avatar

Mejor vestuario:

- El imaginario mundo del Doctor Parnassus
- Nine: Una vida de pasión
- Sherlock Holmes
- La joven Victoria
- Coco antes de Chanel

Mejor maquillaje:

- El divo
- Star Trek
- La joven Victoria

Mejor música original:

- El fantástico Mr. Fox
- Up: Una aventura de altura
- Avatar
- Sherlock Holmes
- Vivir al límite

Mejor canción original:

- "Take it all" (Nine: Una vida de pasión)
- "Almost there" (La princesa y el sapo)
- "Down in New Orleans" (La princesa y el sapo)
- "The weary kind" (Loco corazón)
- "Loin de Paname" (La canción de París)

Mejor sonido:

- Avatar
- Bastardos sin gloria
- Up: Una aventura de altura
- Star Trek
- Vivir al límite

Mejor edición de sonido:

- Avatar
- Bastardos sin gloria
- Up: Una aventura de altura
- Star Trek
- Vivir al límite

Mejores efectos visuales:

- Avatar
- Sector 9
- Star Trek

Mejor película animada:

- Coraline y la puerta secreta
- Up: Una aventura de altura
- El fantástico Mr. Fox
- La princesa y el sapo
- El secreto de los Kells

Mejor película extranjera

- La teta asustada (Perú)
- El listón blanco (Alemania)
- Un profeta (Francia)
- El secreto de sus ojos (Argentina)
- Ajami (Israel)

El secreto de sus ojos: Casi en los Oscar

La película de Juan José Campanella, el mega-éxito de Argentina del 2009, logró quedar entre las 9 preseleccionadas para competir por el Oscar a la Mejor película extranjera.
Es todo un logro, teniendo en cuenta que Argentina sólo consiguió llegar a este nivel (y a la nominación) con El hijo de la novia (de Campanella, también) en el 2002.
La competencia más fuerte para la película argentina viene de Alemania, con El listón blanco, la ganadora de la Palma de Oro, dirigida por Michael Haneke (La pianista, Caché).
Otras de las que posiblemente consigan la nominación son The milk of sorrow (de Perú) y Un profeta, película francesa de Jacques Audiard.